Yo, que soy capaz de parar el tiempo con un reloj de bolsillo. Tú, que eres capaz de cegar mis ojos negros. Ellas, que poseen el poder de absorver el mundo en el que respiramos. Somos especiales a nuestro modo, somos diferentes en nuestra especie. La diferencia entre ellas, tú y yo, es que ellas son felices con mi sufrimiento, tú ni lo notas, y yo no le hago caso. En resumen, sólo YO lo paso mal, sólo ellas se dan cuenta, sólo tú puedes remediarlo.
Anotaciones grises en un diario inexistente.