Por más que la gente insista en cambiarme, en volverme del revés, en teñir mi universo con el suyo; lucharé por remediar esta injusta batalla. Sé que única mente soy una pobre chica de corta edad, y larga experiencia; y que ellos son millares de seres dispuestos a dar el todo sin perder el nada.Me gustaría pensar de otra forma. Derivar en algo al que todos quieren y al que todos respetan. Pero es difícil, casi imposible.
Día tras día veo a gente, que consideraba fuertes, dejándose llevar por esos hilos invisibles de la sociedad. No os mentiré, eso me deprime. Gente con la que me sentía cómoda hablando de mis preocupaciones sociales, me ha demostrado que todo se juega a cara o cruz en un momento determinado.
Mi conclusión, por lo tanto, es positiva. Si aún no me han confundido y ahogado será porque se han cansado de ponerme a prueba. Espero que hayan desistido, o que al menos yo sea capaz de aguantar el resto de sus obstáculos.
Cuando veo mi reflejo y vuelvo a ver a la misma niña de ojos negros que siempre he sido, me recorre el cuerpo una exclamación, y me encanta.