Tengo ganas de cogerte de la mano, de decirte que me olvides entre risas, de pasear por Murcia, de sentarnos lejos en el autobús para que todo sean coincidencias. Aún guardo tu tornillo azul, ése que nos encontramos por el malecón, la carpeta con tu nombre sigue en mi escritorio, las canciones de The Killers salen de los altavoces a todas horas. Me encantaría que volviese cada mañana por los pasillos que cruzamos como extraños, deseo volver poder mentirte con "No te quiero". Te echo de menos, soy así de inmadura.
He perdido el bus a Cartagena, así que tengo tiempo hasta mañana.