¿Por qué?
Porque Mozart fue un rebelde que murió pobre y solo.
Porque yo siempre preferí los requiems.
Porque el que grita debe ser callado.
Porque el artista tiene que ser juzgado.
Porque el amor se cuenta como leyenda.
Porque las hadas se extinguieron.
Porque el aire no es un derecho.
Porque la oscuridad no siempre es mala.
Porque el valiente siempre pretende impresionar.
Porque las lágrimas no son más que reflejos.
Porque las ilusiones son pesadillas teñidas de rosa.
Porque confundimos amistad con interés.
Porque las auténticas leyes son las no escritas.
Porque los árboles mueren de pie.
Porque los sueños tienen precio.
Porque todo se mide con números.