miércoles, 25 de mayo de 2011

Me entiendes perfectamente cuando te digo que...

juguemos a ser mayores.
Pongámonos nuestras galas más elegantes, los zapatos que más nos acerquen al cielo, decoremos nuestras pieles con glamurosos tonos grises y negros.
"Corre" te grito desde mi ventana, que el tren ya sale, "No te esperarán otra vez". Me has oído, conseguiremos llegar a ese lugar al que nunca hemos logrado viajar. Me comentaban las leyendas que allí todo es en tonos añejos, que los pequeños juegan en las calles, que los mayores leen y pintan. Canciones hacen ese lugar aún más  adorable. El tren de la estación insiste en dar las en punto, pero tú y yo luchamos para que no sea así; intentamos parar el tiempo con el fin de que puedas subir aquí, sentarte a mi lado. Que lo único que dejemos atrás sea el humo que desprenda el tren. Que los miedos se queden con los colores, y la memoria nos abandone una vez más.

No llegas a tiempo y marcho sola.