Vuelvo a mirar la tarjeta confusa. "Es aquí" pienso mientras empujo la puerta llena de quemaduras y frases mal escritas. Una nube de humo y luces brillantes me inunda, oigo una voz masculina que me dice en tono enfadado "Sígueme, tienes poco tiempo"; me lleva hasta un tocador donde me sienta.
-Ponle algo de color en los labios y en los ojos -dice el hombre enfadado con voz acelerada-. El pelo recogido; y de vestido, creo que el rojo le sentará bien.
Un par de voces asustadas asienten y comienzan a maquillarme. Comienza el show.