domingo, 5 de diciembre de 2010

Aún vive el monstruo y no hay paz.

Como una niña pequeña salto de charco en charco, buscando uno donde poder bucear; pero con mis jodidos zapatos de niña grande apenas llego a sentir unas pequeñas gotas que han conseguido traspasar las medias.
Me cabreo conmigo misma, me los quito y vuelvo a pisar los charcos descalza. Que satisfacción recordar que aun soy una persona, obligada a ponerse tacones para aparentar madurez, pero persona al fin y al cabo.

Rememorando anécdotas encuentro una escena donde yo mezclaba mis lágrimas con la lluvia, donde también me hundía en los charcos, pero entonces intentaba ahogarme en ellos. Es más reciente de lo que creía. Me ha pillado por sorpresa, duro golpe.


PD: Si veis a una colgada descalza saltando de un charco a otro, con un par de zapatos en la mano, no la juzguéis. Soy yo.
(Tengo un cuchillo y es de plástico, donde solía haber metal.)

Grato detalle

Cuando he vuelto de tomarme un café en el lugar de siempre, me encuentro un sobrecito colgado en mi puerta. Como una niña pequeña lo cojo ansiosa olvidándome por completo de mis muchas obligaciones.

Cierro la puerta con llave, me quito mis zapatos de niña grande y me tiro al suelo como solía hacer antes. Abro el misterioso sobre, y en su interior encuentro una cinta, de las antiguas, de las de casete. Por suerte, soy amante de las viejas tecnologías y tengo en mi poder un viejo reproductor que guardaba entre algodones.

Meto la cinta en el antiguo artilugio. Cara A:
Suena algo que conozco bien, una gran canción; “La mirada de la gente que conspira”.

La cara B está sin grabar. Me pregunto quién pudo dejar este grato detalle.  Como soy una chica con imaginación, supongo que quién me dejó esta cinta esperará algo a cambio, una respuesta.

En la cara sin grabar añado otra increíble canción: “Incendios de nieve”. Junto con la cinta, meto una nota:
Seas quién seas, me has recordado tiempos pasados a los que hace tiempo que no prestaba mucha atención, así que gracias por este grato detalle.
 Con cariño, Alonei
PD: Espero que sea de tu agrado la canción que he grabado (Cara B).
                                   
Escribo en el pequeño sobre “Respondido”, y lo coloco donde lo encontré solo me queda esperar, y como dudo que sea cuestión de minutos me preparó un gran bol de palomitas, pongo una película y al cabo de diez minutos me quedo dormida.

A las nueve y media de la noche me despiertan unos golpes en la puerta, yo ni recordaba la respuesta que había dejado y relacioné dichos golpes con algún vecino refunfuñón.

Tan solo encontré una caja. “Esto me está cansando ya”, pensé. La abro y encuentro un papel doblado, que en un principio no relaciono con nada, pero luego… Cuando al fin lo desdoblo, encuentro la entrada del concierto que yo misma compré años atrás. Ese recuerdo me obliga a odiarme a mí misma por no haber pensado antes que él estaba detrás de esto.

Salgo corriendo en busca del calendario y compruebo entre lágrimas que hoy es uno de Diciembre, nuestro aniversario. Me pongo la camiseta que él me regaló,  mis pitillos rojos y salgo al portal. Allí estaba, como me prometió antes de irse: “Cuando menos te lo esperes volveré en nuestro aniversario con la canción de 1999 por banda sonora”.

No le creí. Me mira con esa media sonrisa, yo le miro incrédula. Pasan dos, tres, cuatro eternos segundos cuando se acerca y me abraza. 

Ahora solo existimos él y yo. Perfecto, ¿no crees?



Recomendación II (Incendios de nieve)