miércoles, 18 de mayo de 2011

Desde cuando tomas el café en taza de porcelana?

No puedo parar la lluvia, pero puedo parar las lágrimas.

Tus manos tiemblan, se te resbala la taza y mancha tu camisa blanca. Estás muy gracioso intentando limpiarlo; desistes, coges la chaqueta del traje y te vas pensando "con la chaqueta no se verá". Estás bajando por la escalera y oyes el pitido de un coche, son tus amigos, llevas diez minutos de retraso.

La noche se te pasa lenta y aburrida mientras tus acompañantes te llevan de local en local intentando que te despejes, pero tú no lo haces. Son las cuatro de la madrugada, y decides volver a casa, "Estoy cansado, me voy ya" sueltas a tus amigos, que no te hacen caso porque le han echado el ojo a un par de chicas del otro lado de la barra.

Con las prisas de antes, te has dejado el teléfono y no puedes pedir un taxi así que caminas. La calle está sola, pero no te da miedo porque está bastante iluminada artificialmente. Ves una chica que parece hablar sola, no es una chica cualquiera es, soy...

"Hola Narradora" me dices mientras me colocas tu chaqueta sobre mis hombros.
"Se verá la mancha de café".