No es aconsejable a estas horas, igual que lo son los cigarros pero ¿a quién le importa?
Me hago mi café bien cargado, hoy no me apetece dormir; me tumbo en el suelo a imaginarme que las sombras que produce mi nueva lámpara son monstruos que vienen a arroparme; mi meow me hace compañía.
Me advirtieron que ésto era duro, pero nunca me había imaginado que tu mano era tan fría.
jueves, 24 de marzo de 2011
Ambas paseamos por Barcelona, tú ponías las fotos, yo los cigarros.
Me dolía la cabeza, por suerte solo quedaba una chica más por hacer la prueba, pero por desgracia no habíamos encontrado a nadie en todo el día. Miré a (...), él pensaba igual que yo; ninguna de las decenas de cantantes que se pasaron por la audición eran lo suficiente originales, o divertidos, simplemente no eran como Ashley.
A las diez terminaron las audiciones, pero nosotros no recogimos hasta las once pasadas; esperando el milagro de que la chica perfecta apareciese por la puerta. Lo que hace más impresionante esta anécdota es que así sucedió. Ashley, la primera cantante del grupo era la que lo formó, su destreza y naturalidad en un escenario nos habían conseguido todo. El 23 de Marzo, aparece con el pelo tintado de rojo y mucho más corto, unas altas botas de cuero y una camisa un par de tallas más grande. Un tatuaje se introducía en la camisa bajando por el escote, y había perdido peso. Totalmente cambiada a la extrovertida cantante; pero sus ojos grises la delataban.
Corrí hacia ella, sin hablar siquiera la abracé. Minutos debieron pasar ya que Ashley comenzó a cantar esa canción que las dos compusimos una noche que se quedó a dormir en mi terraza; por favor, teníamos ¿catorce años? y aún se acordaba.
A las diez terminaron las audiciones, pero nosotros no recogimos hasta las once pasadas; esperando el milagro de que la chica perfecta apareciese por la puerta. Lo que hace más impresionante esta anécdota es que así sucedió. Ashley, la primera cantante del grupo era la que lo formó, su destreza y naturalidad en un escenario nos habían conseguido todo. El 23 de Marzo, aparece con el pelo tintado de rojo y mucho más corto, unas altas botas de cuero y una camisa un par de tallas más grande. Un tatuaje se introducía en la camisa bajando por el escote, y había perdido peso. Totalmente cambiada a la extrovertida cantante; pero sus ojos grises la delataban.
Corrí hacia ella, sin hablar siquiera la abracé. Minutos debieron pasar ya que Ashley comenzó a cantar esa canción que las dos compusimos una noche que se quedó a dormir en mi terraza; por favor, teníamos ¿catorce años? y aún se acordaba.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)