Me pides que te espere, que confie en que volverás, y me dices que siempre me vas a querer, pero ese no es el verdadero problema.. El problema es si "YO" podré esperar, confiar, o escucharte. Ahora, vale, podría esperarte, confio en tí más que en nadie, y bebo cada una de las palabras que expulsa tu boca; pero las situaciones cambian y con ellas los sentimientos. Pero, ¿aún no aprendiste que las emociones se van en el viento?
Te lo digo más claro aún, yo te quiero mucho pero el único problema es que no sé si seré capaz de hacerlo mañana, y por mi estúpida condición tendré que resignarme a no tener más que la intermitente compañía de mi sombra en el resto de lo que vosotros llamais "vida"..
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