Me dijeron que viniste. Que preguntaste por mí, que me buscabas. Pero no dejaste ninguna nota. Y luego desapareciste, desperdicié casi toda mi vida por encontrarte y no lo hice. No me dejaste otra alternativa, tuve que pasar página sin ti.
Fue doloroso, aún lloro por las noches temiendo que aparezcas y vuelvas a abrir la herida.
Nunca te olvidé y eso nunca ha sido un reclamo para ti. Pero te han visto. En la cafetería de siempre, releyendo ese libro que te regalé. No aparezcas. Por favor.
Seré sincera; me vas a responder la carta, y me dirás de quedar en el parque, bajo aquel arbolito... Bueno, en fin... Volveré a caer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario