jueves, 8 de julio de 2010

La gente cuerda es aburrida.

Me enseñaron de pequeña que es de locos pensar que es el mar quien tiñe el cielo. Y yo como pequeña que era lo acepté. No fue esa la única mentira que me tragué. También me dijeron que era del Sol la luz de la Luna, y que los deseos que pides al soplar las velas del pastel de cumpleaños se hacen realidad. Todo engaños.

Pero hoy, descubrí que el cielo, infinito y distante como él solo no era más que una mancha de tinta que había escupido el mar. La Luna es hermosa, mucho más que el Sol, y éste siempre envidioso soltó ese rumor. Llevo desgraciadamente 13 cumpleaños deseando algo que no se cumple, adivinar qué.

Lo reconozco, estoy un poco menos cuerda que los demás. Quizá mucho más, pero eso me convierte en la persona más sensata que conozco y es un gran logro. Loca y orgullosa por ello me monto en mi barco de papel cargada de pincel y pluma, para conseguir algo de tinta.

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