jueves, 9 de septiembre de 2010

La mirada discreta

París era su ciudad predilecta, su vida y su muerte, su alma, su amor incondicional, era la ciudad que deseaba por encima de todo, y ahora iba a vivir allí. El tren saldría de Londres hacia Torquay , allí, cogerían el barco parra llegar a Normandía, una vez en Normandía, cogerían otro tren para llegar a París. Amaneció un viernes 13 hermoso,  como nunca lo habia hecho en aquella ciudad endemoniada, el tren llego con puntualidad inglesa, nunca mejor dicho, y , por mucho que cueste creer, no se avistó una sola nube en todo el día...
      
                        Continuara...


By Torise.

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