Así es. Creedme, es todo como lo pintan en las películas de Disney: Hay una mala por ahí, algún bichito más de adorno, y luego está ella, mi princesa. De veras que estoy viviendo un cuento, cuando estoy despierta todo me recuerda a ella, todo. Y cuando duermo, ella aparece en todos mis sueños.
Nunca imaginé que yo podría encontrar a alguien así, porque os aseguro que han cogido mi felicidad, la han moldeado y la han convertido en la chica más preciosa del mundo.
Ya... Me diréis que solo tengo quince años, que tarde o temprano el sueño acaba y yo despierto volviendo a mi pesadilla. Bueno, si es así lo pasaré muy mal pero ¿qué más dará eso? He pasado los tres mejores meses de mi vida y nadie me los podrá quitar nunca, porque el tiempo es algo que nunca recuperamos... En fin. Me desvío.
Me juego el cuello a que cuando me deje volveré hecha un mar de lágrimas lamentándome, pero hasta entonces viviré mi cuento con mi princesa.
Te quiero bichito.
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