Nada es eterno, exceptuando el alma -al menos eso dicen-, nada dura lo deseado, a veces dura demasiado, o demasiado poco...pero al final todo acaba. Y hoy, me he dado cuenta de que las cosas buenas duran demasiado poco, y aún así queremos vivir experiencias memorables, sabiendo que nunca las volverás a vivir...
No quiero repeterilo, y no me culpes, sólo soy una lagartija caprichosa....
No hay comentarios:
Publicar un comentario